El tinerfeño Kiko Castro rueda en Fuerteventura su último cortometraje, ´Oscuritá´, que dirige, produce y al que le pone la música. La historia es del actor Alejandro Rod, el protagonista junto a la actriz italiana Martina Deana. La dirección y producción audiovisual es una de las aristas del prismático artista.
DAURA VERA | SANTA CRUZ DE TENERIFE Kiko Castro es imparable, si se observa la lista de proyectos hechos, en progreso o futuros. Podría hablarse de un persona llena de inquietudes al estilo renacentista, de los que se atreven a distintas disciplinas artísticas desde dentro y fuera. La escena es una de sus últimas derivaciones pero se define antes como batería que como director, productor o guionista, porque es lo que más le divierte.
Con formación prácticamente autodidacta a través de tutoriales y cursos, el polifacético artista tinerfeño posee una peculiar manera de desarrollar sus trabajos audiovisuales. "Primero escribo la música y luego creo las imágenes. Me gusta ser rebelde, no hacer cosas preestablecidas. Así llamo la atención del espectador y le aporto un aire personal, sin llegar a hacer cine de autor, que es muy complejo de dominar", explica Castro.
Oscuritá, su último corto, en fase de rodaje y producción, es la historia de un hombre y una mujer náufragos en una isla desierta. La joven, encarnada por la actriz de teatro italiana Martina Deana, es reanimada por el chico y sus diferencias lingüísticas entre el italiano y el español marcan el conflicto de la historia, escrita por el protagonista, el actor tinerfeño Alejandro Rod. Castro se siente satisfecho de descubrir el potencial del actor como escritor, ya que este cortometraje no será la única creación suya basada en las historias que Rod guardaba en una carpeta. El director también explica la simbología oculta en el nombre de la obra: "Refleja los pensamientos de la protagonista, el fuego de una hoguera durante la noche".
Pero éste no es el único trabajo escénico del tinerfeño. Previamente fue escritor de teatro con El cumpleaños de la princesita, un cuento con música de una banda de jazz en directo. "Con este proyecto intenté acercar el jazz a los niños para que cuando en el futuro escuchen este estilo no crean tanto que es un rollo al recordar las imágenes divertidas de la obra", expresa Castro, que intentó hacer algo nuevo y que trascendiera.
Asimismo, escribe y compone la música para Chess-checkmate, un corto inspirado en un fragmento del libro Tarántula, de Bob Dylan. Con la participación especial de Aratxa Treus y protagonizado por Francisco Torrents, Juanjo Jorganes y el propio Castro, el mensaje de esta creación intenta romper una lanza a favor de los músicos. "Santa Cruz ofrece pocas alternativas para la música en vivo, no consumimos cultura en estas Islas, no existe un local específico con concierto", lamenta el director. En este corto escenificado en un bar se mantiene una pugna de ajedrez entre las blancas, el malo de la historia, que controla la atención de la gente desde una tarima, y las blancas, que representan al músico, arrinconado al lado de una máquina de tabaco. Intercede entre ambos la dama blanca, la camarera del bar que se comunica con el músico a través de la mirada.
En cambio, Submundo es otra creación audiovisual cuyo lema es que Internet te conecta con el mundo a la vez que te aísla en tu habitación. Fue estrenada en Barcelona y proyectada en el Lanparty local, entre otros lugares. Contó con la participación de Piño Moreau, actor y doblador tinerfeño que dirige una pequeña productora en Los Ángeles, donde reside desde hace veinte años.
Entre sus últimos proyectos en proceso se encuentra A Robot´s life, un cortometraje 3D con guión de Castro y desarrollado por el gallego Jacobo Barreiro, residente en San Francisco, donde colabora en una pequeña productora.
Fuente:
http://www.laopinion.es/cultura/2009/08/14/oscuridad-litoral-corto/237692.html