El establecimiento de Gran Tarajal fue punto neurálgico de parrandas y tenderetes
Gran Tarajal tributa un homenaje al mítico Bar Playa con un encuentro de parrandas que lleva el nombre de Antoñito, el antiguo dueño del local.
El Bar Playa fue un referente importante en el pueblo de Gran Tarajal. Sus propietarios, Antonio Cabrera y Carmen Pérez, se han convertido desde entonces en unos personajes recordados con cariño. Y no solo por los vecinos de la localidad, sino por los numerosos clientes que añoran aquel pequeño establecimiento donde las jareas, los mejillones, los rones y los quintillos se convertían en la mejor carta de presentación de esta localidad del Sur de la isla de Fuerteventura.
Gran Tarajal rinde mañana un merecido homenaje a esta familia de majoreros con la celebración de un encuentro de parrandas en el mismo entorno donde se levantó el Bar Playa. Es un reconocimiento a la entrega y dedicación de Antoñito y Carmita, que durante décadas atendiendo convirtieron al establecimiento en un punto neurálgico de reuniones, parranda y tenderetes.
El mítico bar, ubicado a pie de la playa de Gran Tarajal, abrió sus puertas en los umbrales de los 60 y treinta años después sus propietarios se vieron obligados a echar el cerrojo a causa de una enfermedad de Carmen, la misma que todavía hoy la mantiene postrada en la cama.
"Fue una época de mucho trabajo para sacar adelante a la familia, pero los recuerdos son imborrables ya que por allí pasaron muchos personajes ilustres de todas las islas", señaló ayer Antoñito.
El encanto del Bar Playa, al margen del trato exquisito de sus dueños, radicaba en sus inicios en que las mesas de su terraza descansaban en la misma arena de la playa. Sin embargo, el nacimiento de la actual avenida marítima fue desplazando la arena negra por el cemento. Eran otros tiempos.
ANTONIO CABRERA
Publicado en La Provincia/Diario de Las Palmas, Jueves día 18-11-10