La pérdida de subvenciones obliga a la ong a pasar de 27 a seis trabajadores
La crisis también se cierne sobre las organizaciones altruistas. Debido a la bajada de subvenciones, Cruz Roja ha visto disminuida su plantilla de 27 a seis trabajadores. El servicio que prestaba a la inmigración es el que más se resiente del recorte que afecta a la ong a nivel regional.
De los efectos de la crisis no se escapan ni las ongs. Cruz Roja en Fuerteventura se ha quedado con seis de sus 27 trabajadores, diez de los cuales se han visto afectados por un Expediente de Regulación de Empleo (ERE).
Los casi 60 años de implantación de Cruz Roja en la Isla y los innumerables servicios a los ciudadanos extranjeros y colectivos más desfavorecidos no han pesado lo suficiente para que la crisis no afectara a la plantilla laboral. La pérdida de la mayor parte de las subvenciones es el desencadenante único de esta merma de personal y por tanto de servicios.
Gerardo Mesa, presidente insular de Cruz Roja, no fija cantidades exactas que han dejado de ingresar por los recortes presupuestarios auspiciados por la crisis. Sí enumera los tres organismos públicos de los que no reciben ingresos: el Gobierno central y el Ejecutivo autonómico, con cuyos fondos hacían frente a las necesidades de la población inmigrante;y el Servicio Canario de Urgencia, a través de cuya subvención acometían el servicio del 112.
A esta pérdida de ayudas económicas, hay que sumar la deuda de los ayuntamientos por los convenios firmados para hacer frente a una serie de servicios, relacionados fundamentalmente con el socorrismo y el salvamento. Por ahora, Cruz Roja mantiene las subvenciones que recibe del Cabildo de Fuerteventura, sobre todo en materia de juventud y mayores.
A Cruz Roja en la Isla le afectó el ERE iniciado a nivel regional por la ONG y que mermó en diez personas la plantilla inicial de 27 trabajadores. A este primer tijeretazo, suma el recorte de personal en otros servicios como el del 112 en Corralejo y el del área administrativa.
Ahora mismo, resume Mesa Noda, la atención a los ciudadanos inmigrantes corre a cargo de tres trabajadores sociales y un abogado. La crisis obliga a Cruz Roja a centrarse, sin dejar de lado totalmente a los extranjeros, a los servicios de cercanía al ciudadano, a los mayores (teleasistencia), el plan nacional de alimentos y los convenios con los ayuntamientos para el control de actos deportivos y públicos.
Frente al recorte de subvenciones que ha disminuido en un 78% su personal, Cruz Roja mira hace el voluntariado. En la actualidad, son más de 300 personas las que colaboran de manera altruista. «No todos ellos están en activo porque ha cambiado su situación laboral, personal y económica». El nuevo modelo obliga a pasar de una gran cantidad de profesionales apoyados por voluntarios, a un equipo de voluntarios asesorados por unos pocos profesionales. Mesa lo confirma:«todo pasa por la captación de voluntarios y por cambiar la forma de trabajar».
Catalina García
/ Puerto del Rosario
Publicado en Canarias7.es, jueves día 19-01-12