Inmaculada Vega defiende su inocencia y señala a su antiguo novio como autor de las lesiones que costaron la vida a su niña de seis meses
Inmaculada Vega Guerra recogió el lunes la sentencia que la condena a pasar los próximos 18 años en la cárcel por la muerte de su hija de tan solo seis meses, Yunaisi, en enero de 2007 en Puerto del Rosario. Junto a ella fue condenado a la misma pena quien fuera su pareja sentimental entonces, Yeray González Pérez, al que Inmaculada Vega sigue señalando como responsable de las graves lesiones que llevaron a la muerte a su bebé. Al mismo tiempo, defiende su inocencia.
"Me están quitando lo único que me queda, que es mi vida. No sé si algún día se darán cuenta de que se han equivocado pero va a ser demasiado tarde. Están cometiendo una injusticia conmigo al mandarme a la cárcel", asegura una apesadumbrada Inmaculada Vega desde su domicilio de la capital grancanaria, donde espera el momento de entrar en prisión.
La madre de Yunaisi mantiene, como hizo en el juicio, que Yeray González pudo ser el responsable de las lesiones que acabaron con la muerte del bebé. "Ahora mismo sí desconfío un poco de Yeray, qué quieres que te diga. Él tiene que saber muchas cosas y no ha hablado. Lo único que sabe hacer es echarme la culpa a mí cuando sabe que no tenía ni tiempo para estar con mis hijas porque estaba todo el rato trabajando. Y él lo sabe perfectamente. A él sí le deberían preguntar. Y a mí también, si quieren, yo no tengo nada que ocultar. Si él no hubiera sido responsable no estaría en esta situación", afirma la joven de 22 años.
Todos callan
"Todos lo saben, pero todos están callados". Al preguntarle sobre quiénes son esos todos a los que hace referencia, Inmaculada se cuida de dar nombres. "Todos son todos los que están metidos en este caso".
En cuanto a las pruebas forenses que determinaron su condena y que hablan de maltratos continuados y mordeduras suyas en el cuerpo de Yunaisi, Inmaculada Vega lo tiene claro. "Las pruebas forenses me apuntan a mí y no sé por qué. Desde un principio fue mentira. Después han ido pasando los años y me han convertido en una maltratadora", asegura.
"En ningún momento el forense afirmó en el juicio que la mordida fuera mía. Dijo que sí era mía en principio, pero luego cuando mi abogada le preguntó si podía afirmarlo rotundamente dijo que no, que en un 90% sí encajaba conmigo". La joven se mantiene firme en esta afirmación. "Yo siempre he dicho que esa mordida no es mía. Nunca mordí a Yunaisi ni a mi otra hija. Nunca podrán decir que la mordida es mía cuando no la hice yo y me da igual lo que diga el forense".
A pesar de las graves acusaciones contra su ex pareja y contra los forenses, Inmaculada Vega se resiste a pensar que hay una campaña orquestada contra ella. "No sabría decir si hay alguien interesado en culparme a mí. Yo lo único que sé es que me dicen que me tengo que comer 18 años y que me separan 20 años de mi hija por una cosa que yo no he hecho".
Inmaculada Vega defiende que su "único delito" fue no llevar a la niña al médico a tiempo. "Eso es de lo único de lo que pueden acusarme, de no haber llevado al médico a la niña, no de asesinar a mi hija". La madre asegura que no llevó a Yunaisi al hospital porque no se dio cuenta de que estaba tan mal como para morirse. "Yo no sabía nada de golpes ni de que la niña tuviera dolores, ni la vi llorando mucho para llevarla al médico. No lo pensé, si lo hubiera pensado seguro que Yunaisi estaría ahora aquí conmigo".
R. G.
Publicado en La Provincia/Diario de Las Palmas, Domingo día 14-11-10